VALENTÍN

Ningún beso pude darle, ningún abrazo, ningún ‘te quiero’ pude decirle, y eso me arde, me mata, me quema.

Los veranos sin él son más fríos cada día y su recuerdo sigue presente hasta este día; es como llevar una cicatriz y recordar lo que hay detrás.

Aquel hombre al que tanto lloro… fue el único que me enseñó el verdadero amor, y yo sabía que estaba allí incluso cuando lo lastimaba; nunca guardó rencor.

Mis brazos aún pueden sentir sus abrazos, mi mente aún puede recordar su voz, mis ojos aún ven su imagen; él se fue de este mundo, pero no de mi corazón.

Aquel hombre que amo y al que amaré por toda mi vida se llama Valentín y es mi abuelito; es una estrella más brillando en mi cielo.

LA PERRA SOLEDAD

No aguanto el sonido ensordecedor del silencio, parece aumentar con el transcurrir de las horas y yo aquí, esperando a alguien que no llegará.

Uno.. dos.. tres…

Estoy solo y he perdido la cuenta de las copas de tequila que he bebido y el reloj parece no detenerse, su tik tak me enloquece, es como un par de campanas atadas a mis timpanos.

Una… dos… tres…

Lágrimas, gritos, sollozos acompañan a este ser decadente e inestable mentalmente, por la ventana hay un cielo llorando a cántaros y los enamorados están entrelazados haciendo el amor en sus aposentos, mientras tanto, sigo sin ser descubierto por aquel sentimiento.

Me hundo en mis penas, me ahogo en mi llanto, me asfixio en esta perra soledad y nadie puede ver que estoy sucumbiendo en esta horrible tempestad.

NOSTALGIA

Sé que un día no despertaré para ver al sol golpeando mis ventanas, para oír a las aves cantando por las mañanas, para mirar al sol desaparecer en el horizonte, para observar al cielo besándose con el mar. Y extrañaré esos momentos que sentía que tocaba el firmamento.

El día que me vaya, dirán que me quisieron, que me amaron… y que me van a echar de menos, pero ahora que estoy aquí; solo recibo su indiferencia y su veneno.

¡Qué hipocresía!

En mi juramento, escribiré con sangre palabras de despedidas empapadas de nostalgia, y pediré disculpas a quienes lastimé (mi madre) y quienes me lastimaron (los jueces de la vida).

¡Qué dolorosas son las despedidas!

A la final, casi todos piensan que soy un huracán que va destruyendo todo lo que encuentra a su paso, pero lo que en verdad soy, nadie conoce.

Soy una linterna sin luz, soy una noche sin estrellas, soy un águila sin alas, soy un cuento sin un final feliz, soy un niño perdido, soy una canción triste… soy todo eso que nunca descubrieron.

ELLA

El cielo azul se confunde en tus ojos oceánicos,
el sol irradia poco a lado de tu sonrisa,
mi llanto se vuelve una cálida brisa
cuando tus dedos suaves como pétalos
rozan mi piel y limpian mis heridas.
 
A tu lado veo mi medianidad,
soy vulnerable,
me siento como un niño perdido,
ámame y sálvame;
no me dejes caer.
 
Tú y yo,
mis labios y los tuyos,
tu cuerpo y el mío;
apocalipsis de amor
que destruye los lados
oscuros y desolados
de este cuerpo sin calor.
 

TALISMÁN

Todo empezó con un beso;
su lengua peligrosa como una víbora,
su cuerpo violento como rock ‘n’ roll
sus brazos fornidos y cabello rubio como el sol;
así lo recordaré, hombre que me hizo creer en el amor.
 
Estábamos condenados a coincidir,
condenados a escribir nuestra canción de amor,
bailamos lento bajo la lluvia,
esa noche traspasamos murallas
e hicimos el amor.
 
He vivido en el silencio
desde que fuiste a brillar con los astros,
he llorado tu partida
tatuándome tus recuerdos en el corazón.
 
Eres mi talismán,
mi ángel caído,
mi fortaleza,
mi delirio,
eres mi botella de tequila.