CAMINANDO SIN DESTINO

Voy buscándote por este desierto llamado ciudad, y lo único que veo son espejismos; no la realidad.

Me tocará forzar una sonrisa y seguir mi camino hasta encontrar a alguien con quien compartir mi oscuridad, y que de ella me pueda rescatar.

Todos caminan alegres con sus parejas, algunas con flores en las manos y otras con chocolates.

Pues solo me queda abrigarme en el frío de la urbe y dejarme llevar por la tempestad, hasta que aparezca un rayo de sol y caliente los motores oxidados de mi corazón.

Mientras deambulo por las veredas, un cigarrillo en mi boca se va consumiendo, me asusta morir solo, me aterra nunca encontrar a esa persona que por mí daría sus días para verme feliz.

Ser amado es mi sueño, una utopía que me gustaría que se convierta en realidad y que dure por el resto de mis días.