UNA MUJER, MI MADRE

Mi mamá en el año 2000.

Le escribí un poema a esa mujer; a la que me dio la vida, a la que me sacó mil sonrisas, a la que me disciplinó cuando lo requería. Sí, ella es mi madre, la que nunca se rindió hasta ver florecer la semilla, la que siempre estuvo en las buenas y en las malas, la que me abrazó cuando más lo necesitaba… esa mujer fuerte con nervios de acero, esa mujer trabajadora que sumó mil y restó cero.

La acusan de ser la culpable de amar sin condición, de convertirme en el hombre que cree en sus sueños, y no descansa hasta darlos por hecho. Ella es mi amiga, la que se desvelaba cuando me golpeaba la vida; y hoy, que con lágrimas en mis ojos le digo gracias por tu confianza y tu apoyo.    

SOLO PARECÍA AMOR

Un hombre que te ama:
no te hiere,
no se burla de ti,
no te trata como su juguete,
no te hace llorar,
mucho menos te intenta matar.
Mujer, levántate y sécate las lágrimas, 
porque llegó la hora en la que gritarás 
y hablarás todo el sufrimiento 
que él te ha causado.
Porque un hombre que te ama;
respeta tu espacio y derechos,
te trata como reina,
no te odia ni te desprecia.