Tórtolas, no lloren

 Las tórtolas oscuras lloran de dolor,
 a través de mi ventana se posan a
 observar cuan destruido estoy.
 Quisiera ponerle punto y final a esta vida
 para que ellas dejen de llorar,
 aunque sé que no saben
 que es tener clavado este puñal.
  
 ¡Oh tórtolas!, ya dejen de llorar,
 que la vida se acorta;
 vayan a volar.