NAVEGANDO

Voy navegando sobre tu cuerpo sudado, recorriendo cada isla desolada, cada parte olvidada y voy uniendo cada lunar formando constelaciones.

Te vas agitando, desnudando tu exuberante naturaleza, dilatándote para mi llegada.

Nos vamos perdiendo en el placer cada minuto al transcurrir, tu boca se une con la mía sin ganas de querer soltarla y tus ásperas manos se aferran a mi espalda como si no hubiera un mañana.

He zarpado, pero te ha gustado que este pirata pisara tu tierra y de ella se adueñara.

ME TOCÓ PERDER

Me enamoré

de quien iba a romper mi corazón,

ilusionándome en cambiar

el rumbo de aquella maldita dirección,

entregando carne y alma

a un ser que no vio nada más

que un cuerpo desnudo

para su diversión.

Y recordaré

toda la poesía malgastada en él,

todos los besos y caricias

que han quedado en el ayer,

hundiéndome en la depresión

de un amor que nunca valoró

lo que este ser decante le ofreció.

Me alegro por él;

ha encontrado a una mujer

que le ha dado el fruto

que en mi jardín mórbido no pudo florecer,

pero que anhelaba que lo hiciera.

He tocado puertas

en muchos corazones,

ninguna se ha abierto,

ahora creo que el amor

es un juego violento

en el cual pocos pueden ganar

y bailar en el viento.

Es obvio;

he perdido,

me arriesgué… y ahora

sostengo en la mano

mi corazón partido

y en la otra

las ilusiones de estar unidos.