07/03 llanto de mi madre

Mi madre llora sin control alguno, sus sollozos a mi corazón empequeñece.

No soy bueno brindando afecto; nadie me lo enseñó, pero verla lastimada me duele en el fondo de mi ser. No sé qué hacer ni qué decir, solo la observo y la escucho mientras conmigo desahoga sus penas.

De pronto la lluvia comienza a caer en nuestro techo de lata, ese ruido a nuestras voces enmudecen mientras nuestros olfatos perciben el petricor que emana del suelo; rico aroma.

Sus lágrimas secan, una sonrisa en su rostro dibuja y puedo entender cuán fuerte es y lo mucho que ella lucha para ver a sus hijos bien.

La envidia mía

 Envidio a las aves; 
 pequeñas y grandes a la vez... 
 volando alto sin miedo a caer, 
 disfrutando de la vida desde las alturas 
 mientras las nubes ante ellas se despejan 
 abriendo paso a un paraíso de algodón.
  
 Envidio a los árboles; 
 frondosos y fuertes, 
 viviendo sus taciturnidades día a día, 
 ellos tan dispensables en la vida... 
 tan vivos, tan pasivos; 
 sin estar envueltos en lujos, ellos tranquilos respiran.
  
 Envidio a las estrellas; 
 su luz nunca cesa, 
 iluminan las penumbras de un espacio... 
 de un firmamento a oscuras que habita más allá 
 de lo que ningún ser puede estar o llegar.
 Tan inalcanzables; tan espléndidas... tan brillantes.