QUERIDA ROSA

Querida rosa, hoy he venido a regarte con mis lágrimas y a cantarte melodías que salen de mi corazón.

Tus espinas son dardos clavados en mi carne que van dañando mi interior.

Querida rosa, eres la única en mi jardín; y cómo tú no hay nada que se le parezca.

ÁMAME SOLO ÁMAME

Ámame completo,
cada pedazo de piel
que viste mi esqueleto.

Ámame sin condiciones,
no me dejes roto,
solo complétame.

Ámame en negro,
en gris,
en tonos azules,
en todos los colores.

Ámame con todas
tus fuerzas,
en primaveras 
e inviernos.

Ámame como soy,
con todas mis imperfecciones,
con mis cambios de humor,
solo ámame;
no intentes cambiarme
o déjame y no me dañes.

VALENTÍN

Ningún beso pude darle, ningún abrazo, ningún ‘te quiero’ pude decirle, y eso me arde, me mata, me quema.

Los veranos sin él son más fríos cada día y su recuerdo sigue presente hasta este día; es como llevar una cicatriz y recordar lo que hay detrás.

Aquel hombre al que tanto lloro… fue el único que me enseñó el verdadero amor, y yo sabía que estaba allí incluso cuando lo lastimaba; nunca guardó rencor.

Mis brazos aún pueden sentir sus abrazos, mi mente aún puede recordar su voz, mis ojos aún ven su imagen; él se fue de este mundo, pero no de mi corazón.

Aquel hombre que amo y al que amaré por toda mi vida se llama Valentín y es mi abuelito; es una estrella más brillando en mi cielo.

ELLA

El cielo azul se confunde en tus ojos oceánicos,
el sol irradia poco a lado de tu sonrisa,
mi llanto se vuelve una cálida brisa
cuando tus dedos suaves como pétalos
rozan mi piel y limpian mis heridas.
 
A tu lado veo mi medianidad,
soy vulnerable,
me siento como un niño perdido,
ámame y sálvame;
no me dejes caer.
 
Tú y yo,
mis labios y los tuyos,
tu cuerpo y el mío;
apocalipsis de amor
que destruye los lados
oscuros y desolados
de este cuerpo sin calor.