Mi corazón se rompe cada vez que él la toca con brutalidad. Soy un niño débil con ganas de ayudarla pero sin fuerzas para hacerlo y solo veo de lejos como él con su cuerpo práctica boxeo.
Grito, lloro y me desespero mientras ella yace en el suelo de los lamentos, las tablas rechinan cada vez que ella de su destino quiere escapar, pero los oídos de los demás se ensordecen para no auxiliarla y la dejan morir cada noche entre los puños de aquel hombre que dice amarla.
Veo a mamá tirada en el suelo con golpes en su rostro y cuerpo, su llanto es incesable, su dolor es incurable.
¡Papá!, ya no le pegues a mi mamá.
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Hay días en los que me cuesta levantarme de la cama, días en los que una sonrisa duele más que una lágrima, días en los que el sol se oculta tras los chubascos para no ver mi dolor… hay días en los que no quiero despertar.
Dolorosa entrada! Mira chaval supongo 2 opciones, o relatas episodios de tu niñez que te han marcado -si fuera así, necesitarías dejar ir, consultando a un terapeuta-. Si por el contrario, lo que relatas es en tiempo presente, que esperas PARA DENUNCIARLO! Un cordial saludo,
Hola, son etapas que en un momento me dañaron mucho y siento que si las escribo dejarán de doler, pero gracias por tu consejo, llevo meses yendo al psicólogo. Saludos desde Ecuador👋
Disculpa, no desee molestarte. Esas situaciones nos laceran el Alma. No soy nadie, para sugerirte nada. Solo te digo que botes el pasado, como la basura de tu casa, cuando la tiras a la calle. Del futuro no planifiques, ya que es incierto. Inhala profundamente cerrando tus ojos, y exhala de igual manera. Adi te sentirás más relajado. Vive el presente y saca desde adentro lo mejor de ti, para tener la paz y armonía qué necesitas. Un abrazo.
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