Los violines están llorando esa triste melodía por última vez, mamá los acompaña con su llanto y papá con sus gritos e insultos.
Las manecillas del reloj parecen no moverse, las horas pesan y mi dolor crece; me desmorono. Me asusta perder a mi familia, me duele ver a una mujer destrozada, me mata saber que no habrá más navidades juntos ni cumpleaños que celebrar.
Él se ha marchado con su nuevo amorío, todo acabó y solo puedo decir que, ¿por qué jurar amarse hasta la muerte si lo primero que muere es el amor?



Deja un comentario