Poseo la fragilidad de una flor, 
y el candor de la misma.

Cuídame que el tiempo hiere
y no perdona a ningún individuo.

No me mires con desprecio
que a mi alma marchitas.

Tócame con cautela,
sin prisa, sin aprietos…

Embelésate entre mis pétalos y víveme,
el mañana es incierto.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar